{"id":7684,"date":"2021-01-19T17:22:51","date_gmt":"2021-01-19T17:22:51","guid":{"rendered":"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/?page_id=7684"},"modified":"2021-01-21T12:27:07","modified_gmt":"2021-01-21T12:27:07","slug":"incorporacion-de-la-mujer","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/es\/incorporacion-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Incorporaci\u00f3n de la Mujer"},"content":{"rendered":"<div id=\"pl-7684\"  class=\"panel-layout\" ><div id=\"pg-7684-0\"  class=\"panel-grid panel-no-style\" ><div id=\"pgc-7684-0-0\"  class=\"panel-grid-cell\" ><div id=\"panel-7684-0-0-0\" class=\"so-panel widget widget_black-studio-tinymce widget_black_studio_tinymce panel-first-child\" data-index=\"0\" ><div class=\"textwidget\"><p style=\"text-align: left;\">Al igual que en la mayor\u00eda de las sociedades de Gipuzkoa, Aitz-Zorrotz ha sido un enclave hist\u00f3ricamente masculino, en el que s\u00f3lo con el paso del tiempo ha tenido la mujer acceso al local y a la sociedad, cronol\u00f3gicamente en ese orden. Antes y despu\u00e9s de la Guerra Civil el espacio p\u00fablico estaba reservado a los hombres, y no se contemplaba que ninguna mujer pudiera asociarse, mucho menos en un espacio destinado al ocio, a la caza y a la pesca. <br \/>Siendo como era sede de la sociedad el Bar Aguirre, las mujeres no pod\u00edan ni compartir el lugar de reuni\u00f3n, puesto que los bares eran tambi\u00e9n un espacio destinado a los hombres. Poco a poco, sin embargo, la sociedad se ha adecuado a los nuevos tiempos, y este a\u00f1o 2008 ha sido cuando se han modificado los estatutos de Aitz-Zorrotz a la realidad social, pudiendo por primera vez en la historia de la sociedad participar las mujeres como socias de n\u00famero.<\/p>\n<\/div><\/div><div id=\"panel-7684-0-0-1\" class=\"so-panel widget widget_black-studio-tinymce widget_black_studio_tinymce\" data-index=\"1\" ><div class=\"textwidget\"><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6403 size-full\" src=\"http:\/\/export-xml.qreativethemes.com\/thelandscaper\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/07\/img_divider.png\" alt=\"img_divider\" width=\"1128\" height=\"14\" \/><\/p>\n<\/div><\/div><div id=\"panel-7684-0-0-2\" class=\"widget_text so-panel widget widget_custom_html\" data-index=\"2\" ><div class=\"textwidget custom-html-widget\"><div class=\"panel-group\" id=\"accordion-0\" data-panel=\"accordion-0\">\n\n\t<div class=\"panel\"><div class=\"panel-heading\"><h3 class=\"panel-title\"><a class=\"accordion-toggle\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-0\" href=\"#collapse_0\" >Divisi\u00f3n de sexos<\/a><\/h3><\/div><div id=\"collapse_0\" class=\"panel-collapse collapse \"><div class=\"panel-body\"><p style=\"text-align: justify;\">Durante muchos a\u00f1os el deporte ha estado dirigido por y para los hombres, y siendo Aitz-Zorrotz en primer lugar una entidad deportiva, hasta 1960 no tuvieron las mujeres ning\u00fan tipo de participaci\u00f3n en la sociedad. La caza y la pesca son deportes que requieren facultades que tradicionalmente se han atribuido a los hombres, y el papel que se le otorgaba a la mujer en estos asuntos era pasivo, quedando relegadas a los quehaceres dom\u00e9sticos, entre los cuales se pod\u00edan incluir la limpieza y preparaci\u00f3n de las piezas capturadas. Pocas mujeres, por no decir ninguna, ten\u00edan la oportunidad hasta no hace tantos a\u00f1os de coger una escopeta y cazar por afici\u00f3n. Y si bien la pesca era una pr\u00e1ctica que se pod\u00eda adecuar mejor al rol que ten\u00eda la mujer en la sociedad de postguerra, no es menos verdad que detr\u00e1s de esa pr\u00e1ctica sol\u00eda estar casi siempre la figura de un padre o un marido amante de ese deporte.<br \/><br \/>\nTeniendo la faceta deportiva restringida, las mujeres comenzaron a participar de la sociedad despu\u00e9s de la compra del local social actual, en el a\u00f1o 1960, como acompa\u00f1antes, no como socias. Y es que si bien los estatutos de 1946 hacen referencia a la edad necesaria para ser socio, \u201csiendo indispensable para los mayores de 15 a\u00f1os y menores de 20 la autorizaci\u00f3n previa de sus padres y tutores\u201d, no hab\u00eda ninguna menci\u00f3n expl\u00edcita al sexo, puesto que era algo impensable por aquellos a\u00f1os y se daba por hecho que las mujeres no pod\u00edan ser socias.<\/p>\n\n\t <\/div><\/div><\/div>\n\t\t\n\t<div class=\"panel\"><div class=\"panel-heading\"><h3 class=\"panel-title\"><a class=\"accordion-toggle\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-0\" href=\"#collapse_1\" >Prohibiciones<\/a><\/h3><\/div><div id=\"collapse_1\" class=\"panel-collapse collapse \"><div class=\"panel-body\"><p style=\"text-align: justify;\">El primer reglamento interno de la sociedad, sin embargo, del a\u00f1o 1961, en su art\u00edculo n\u00famero 15 limita el acceso de las mujeres al local social y solo permite la entrada de mujeres los d\u00edas festivos y en el horario convenido: \u201cSe proh\u00edbe la entrada en los locales de la Sociedad a las Sras. a excepci\u00f3n de los domingos y d\u00edas festivos, fiestas patronales y d\u00eda de San Mart\u00edn (5 de febrero), fechas que podr\u00e1n hacerlo siempre que vengan acompa\u00f1adas de socios y en forma que resulte correcta y digna, y atendi\u00e9ndose al horario que la Junta Directiva estime conveniente. (...) Asimismo si la J.D. lo estimase conveniente, podr\u00e1 ampliar esta autorizaci\u00f3n a alguna otra festividad que se se\u00f1ale, procurando no abusar de esta facultad que se le confiere\u201d.<br \/><br \/>\nA pesar de ese art\u00edculo que regula el acceso de la mujer, este tema no dejaba de ser objeto de debate entre los socios, como ocurri\u00f3 por ejemplo en la asamblea general ordinaria del 11 de junio de 1966. Debat\u00edan los socios sobre la entrada de ni\u00f1os al local, otra vez. Resulta que la compra de la televisi\u00f3n atrajo los domingos a la tarde multitud de ni\u00f1os para ver el f\u00fatbol, ocupando bancos y armando alboroto, seg\u00fan consta en acta. Un socio propuso prohibir la entrada al local a los ni\u00f1os, y otro le rebati\u00f3 la propuesta proponiendo en ese caso prohibir tambi\u00e9n la entrada a las mujeres. Era un tema peliagudo para los socios, puesto que algunos consideraban la sociedad un lugar en el que pod\u00edan esconderse de las miradas no deseadas y escapar a los comentarios de la calle, seg\u00fan recuerda un socios veterano. <br \/><br \/>\nComo ya se ha indicado anteriormente las mujeres estaban destinadas al espacio dom\u00e9stico y a sus tareas, y en ese sentido la \u00fanica excepci\u00f3n que se permit\u00eda en la sociedad era la que se hac\u00eda con la mujer del conserje, que en fechas se\u00f1aladas ayudaba a su marido en las tareas de limpieza y reposici\u00f3n, como por ejemplo a\u00f1o viejo de 1961, labor por la cual se le gratific\u00f3 con 150 pesetas. Esta mujer, adem\u00e1s, era la \u00fanica que ten\u00eda acceso a la cocina de la sociedad, seg\u00fan el art\u00edculo 20 de los primeros estatutos sociales de Aitz-Zorrotz: \u201cLos invitados solo podr\u00e1n acceder a la cocina en caso de que el socio no pueda atenderla por el n\u00famero de invitados. Las mujeres, a excepci\u00f3n de la del conserje en ning\u00fan caso tendr\u00e1n acceso a la cocina\u201d. Si bien no era costumbre que los hombres en casa metiesen la mano en la cocina, en la sociedad cada cual se las arreglaba como pod\u00eda para prepararse algo de comer, y recuerdan los socios m\u00e1s veteranos la disponibilidad del socio Lucio Ruiz y alg\u00fan otro que tambi\u00e9n ten\u00eda muy buena mano para los fogones cuando unos y otros les ped\u00edan que les preparasen una u otra cosa..<\/p>\n\t <\/div><\/div><\/div>\n\n\t<div class=\"panel\"><div class=\"panel-heading\"><h3 class=\"panel-title\"><a class=\"accordion-toggle\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-0\" href=\"#collapse_2\" >Nuevos tiempos<\/a><\/h3><\/div><div id=\"collapse_2\" class=\"panel-collapse collapse \"><div class=\"panel-body\"><p style=\"text-align: justify;\">Como no pod\u00eda ser de otra manera, sin embargo, la entrada de gente joven en la sociedad hizo cambiar las costumbres y a\u00fan no estando aceptada la entrada de mujeres, poco a poco algunos empezaron a traer a sus parejas fuera de los d\u00edas establecidos para ello, ante la mirada desafiante y el murmullo constante de los socios mayores, quienes no estaban de acuerdo en dejar entrar a las mujeres cualquier d\u00eda de la semana. Finalmente se debati\u00f3 y se permiti\u00f3 la entrada de mujeres en asamblea general, seg\u00fan Pablo Mu\u00f1oz a propuesta de Nicol\u00e1s Yabar, a pesar de los malos augurios como \u201cvais a terminar con la sociedad\u201d; al final gan\u00f3 la postura m\u00e1s permisiva, la que se preguntaba: \u201c\u00bfsoy socio y no voy a poder venir con mi mujer a cenar a la sociedad?\u201d. La aprobaci\u00f3n hizo que algunos socios se dieran de baja, pero gente m\u00e1s joven ocupo su lugar, y la sociedad continu\u00f3 siendo la que era, con m\u00e1s dinamismo si cabe.<br \/><br \/>\nEl reglamento interno del a\u00f1o 1985 omiti\u00f3 ya cualquier prohibici\u00f3n de entrada a las mujeres, y se limit\u00f3 a decir en su art\u00edculo 14 que \u201ctodo socio puede invitar a la Sociedad a cualquier persona que no sea socio, haci\u00e9ndose responsable del consumo y estancia de la misma con todas las consecuencias\u201d. Lo que no cambi\u00f3, sin embargo, fue la prohibici\u00f3n a las mujeres de entrar a la cocina, ya que a\u00fan siendo la regla general que ninguna persona no socia pudiese entrar, los hombres pod\u00edan hacerlo para ayudar al socio, pero las mujeres no pod\u00edan \u201cen ning\u00fan caso\u201d, \u201ca excepci\u00f3n de la mujer de la limpieza o la allegada del conserje\u201d. Ese mismo reglamento, adem\u00e1s, liberaliz\u00f3 tambi\u00e9n la entrada de ni\u00f1os a la sociedad, en el art\u00edculo 17, \u201cpero sin convertir \u00e9sta en un parque infantil\u201d.<\/p>\n\t <\/div><\/div><\/div>\n\n\t<div class=\"panel\"><div class=\"panel-heading\"><h3 class=\"panel-title\"><a class=\"accordion-toggle\" data-toggle=\"collapse\" data-parent=\"#accordion-0\" href=\"#collapse_3\" >Equiparaci\u00f3n en derechos<\/a><\/h3><\/div><div id=\"collapse_3\" class=\"panel-collapse collapse \"><div class=\"panel-body\"><p style=\"text-align: justify;\">El tema de los derechos de las mujeres en la sociedad se desarroll\u00f3 con el paso del tiempo. As\u00ed, a pesar de que en el reglamento interno de 1992 se posibilita la cesi\u00f3n de la plaza por parte de un socio a su padre, a un hijo o a un hermano, en ning\u00fan momento se recoge al sexo femenino dentro de esas posibilidades. Esas normas, sin embargo, chocan con la nueva realidad social, y es que en los estatutos aprobados dos meses antes por el Gobierno Vasco en lo que se refieren a la incorporaci\u00f3n de nuevos socios se deja a un lado la palabra gen\u00e9rica \u201csocio\u201d, y se comienza a hablar de personas. Adem\u00e1s, el art\u00edculo 6 dec\u00eda as\u00ed: \u201cTodos los asociados del club son iguales en derechos y deberes, no pudiendo existir entre los mismos disposici\u00f3n alguna que implique o provoque discriminaci\u00f3n por raz\u00f3n de nacimiento, raza, sexo, religi\u00f3n, opini\u00f3n o cualquier otra condici\u00f3n o circunstancia personal o social\u201d.<br \/><br \/>\nEn base a ese art\u00edculo legalmente desde el a\u00f1o 1992 no pod\u00eda haber ninguna discriminaci\u00f3n para con las mujeres. Finalmente ha sido el a\u00f1o 2008, en el 75\u00ba aniversario de Aitz-Zorrotz, cuando el reglamento interno de la sociedad equipara los derechos de hombres y mujeres, adapt\u00e1ndose a la realidad social. En las bases para la elaboraci\u00f3n del reglamento interno vigente se ha reglamentado que se puede ceder el patrimonio a un padre, hijo, hija, hermano o hermana; se repite esto mismo en el art\u00edculo 45\u00ba del reglamento, en el 46\u00ba en caso de que el socio haya fallecido y en el 47\u00ba en el caso en el que se haya jubilado. En este \u00faltimo reglamento ya no se habla del socio en t\u00e9rmino gen\u00e9rico, sino de las personas socias. Es importante en ese sentido el art\u00edculo 10\u00ba que dice que \u201cpara ser persona socia de n\u00famero se requerir\u00e1\u2026\u201d, es decir que ya ni el t\u00e9rmino socio gen\u00e9rico se utiliza a la hora de redactar los requerimientos para ser socio numerario. Se deja de hacer distinciones entre hombres y mujeres incluso en lo que se refiere a acompa\u00f1antes, por ejemplo, a la hora de reglamentar el acceso a la cocina, en el que ahora tanto los hombres como las mujeres pueden ayudar a la persona socia en casos excepcionales.<br \/><br \/>\nSon innegables los pasos que ha dado la sociedad en su historia para incorporar a la mujer con todos sus derechos. Eso es algo por lo que Aitz-Zorrotz hoy en d\u00eda es una de las sociedades de Beasain con m\u00e1s actividad en su local social. Pero adem\u00e1s de hacerlo de puertas adentro, es de destacar que ha sido pionera en algunos otros aspectos, como, por ejemplo, en la tamborrada de Beasain. La primera mujer que particip\u00f3 en la tamborrada fue Arantxa Casasola, y lo hizo con la sociedad de caza y pesca. Posteriormente la sociedad tambi\u00e9n incorpor\u00f3 a las cantineras, siendo la primera Arantxa Ord\u00f3\u00f1ez.<\/p>\n\t <\/div><\/div><\/div>\n<\/div><\/div><\/div><div id=\"panel-7684-0-0-3\" class=\"so-panel widget widget_black-studio-tinymce widget_black_studio_tinymce panel-last-child\" data-index=\"3\" ><div class=\"textwidget\"><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6403 size-full\" src=\"http:\/\/export-xml.qreativethemes.com\/thelandscaper\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/07\/img_divider.png\" alt=\"img_divider\" width=\"1128\" height=\"14\" \/><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><div id=\"pgc-7684-0-1\"  class=\"panel-grid-cell\" ><div class=\"panel-cell-style panel-cell-style-for-7684-0-1\" ><div id=\"panel-7684-0-1-0\" class=\"so-panel widget widget_black-studio-tinymce widget_black_studio_tinymce panel-first-child panel-last-child\" data-index=\"4\" ><div class=\"panel-widget-style panel-widget-style-for-7684-0-1-0\" ><div class=\"textwidget\"><a href=\"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/socios-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-7671 size-full\" src=\"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/socios-04.jpg\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/socios-04.jpg 799w, https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/socios-04-300x180.jpg 300w, https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/socios-04-768x461.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/a>\n<br \/><br \/>\n<a href=\"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7168 size-full\" src=\"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo.jpg\" alt=\"\" width=\"285\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo.jpg 285w, https:\/\/aitz-zorrotz.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo-100x100.jpg 100w\" sizes=\"auto, (max-width: 285px) 100vw, 285px\" \/><\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al igual que en la mayor\u00eda de las sociedades de Gipuzkoa, Aitz-Zorrotz ha sido un enclave hist\u00f3ricamente masculino, en el que s\u00f3lo con el paso del tiempo ha tenido la mujer acceso al local y a la sociedad, cronol\u00f3gicamente en ese orden. 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